Quienes visiten la biblioteca del Monasterio de El Escorial pueden ver, cerca del retrato de la bella Isabel de Portugal, varios mapas de Eurasia del siglo XVI y anteriores. España entonces dominaba el mundo, y se entiende que en la más rica biblioteca del Imperio estuviesen los mejores mapas de lo que entonces era el mundo cartografiado. Busque, quien quiera, Rusia en esos mapas de el Escorial. No la encontrará. Se ve, en cambio: “Tartaria”. A los rusos que visitan esa biblioteca esto les hace mucha gracia.
¿Rusofobia? No. No había rusofobia en el siglo XVI porque lo que hoy conocemos por Rusia no existía. Había, en cambio, una fortísima hispanofobia alentada por holandeses, ingleses y franceses, a la sazón los enemigos de España. Hispanofobia. Una Leyenda Negra creada por un solo motivo: que España era la potencia dominante en el mundo y que, además, defendía la fe de Roma frente a las dogmáticas herejías anglo-teutónicas contra Roma que habían surgido en el peculiar (y más tarde demasiado prepotente) Norte de Europa.
Sabido es que la Leyenda Negra sobre España es, sin duda, la primera y más intensa y prolongada operación de propaganda internacionalmente orquestada contra una gran nación. Campaña que duró varios siglos e incluso se mantiene en la actualidad, empujada por Hollywood y los medios anglosajones, contra todo lo hispano en Hispanoamérica, la heredera de España. Pero esa hispanofobia, esa guerra cultural de siglos contra todo lo hispano, ha tenido éxito. Y, lo peor, hasta algunos españoles descerebrados (y hasta algunos rusos o ucranianos descerebrados, o diversos necios en otros países) han acabado por creerse todas las mentiras vertidas contra España y todo lo hispano.
More …

Comentarios recientes